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Cómo evitar que tu sofá te controle y empezar a ponerte en forma

30 octubre, 2017

¿Pones esta cara cuando piensas que llevas mucho tiempo sentado o sentada en el sofá y que deberías moverte?

Gato en sofá

Pues si es tu caso, no solo te traigo la tabla de ejercicios de diciembre también algunas ideas sobre

Admitámoslo. AMAMOS A NUESTROS SOFÁS. No pasa nada, no sientas vergüenza por ello, no estás sola o solo. Aunque cuando preguntes a alguien cuánto tiempo pasa sentado o sentada en el sofá, casi siempre te responda con una voz de esas agudas en plan indignación:  “¡¿Yooooo?! Poquísimo.”

¡Venga ya! Pero si se podría sacar un molde de escayola de tu trasero a partir del hueco que dejas en el sofá. Y quien dice el sofá, dice la silla de tu escritorio que yo estoy en ese subgrupo.

Sé que cuesta decirlo en voz alta, pero tienes que hacer frente al hecho porque admitir el problema es la primera parte para solucionarlo.

El asunto es peliagudo, está claro. Él es tierno y delicado. Te escucha con paciencia y no te juzga. Le gustas como eres. Es fiel y se adapta a tus gustos. Ha nacido para complacerte.

Pero, stop! (in the name of love), que la cosa ya ha pasado de amor a adicción y tenemos que ponerle un límite.

No te voy a dar superfórmulas mágicas ni hablarte sobre algún estudio científico que nos avise sobre todos los peligros que conlleva estar demasiadas horas sentados. Que haberlos, “haylos” y a montones. Pero yo quiero hablarte de lo que me funciona a mí.

Como te he dicho más arriba, yo no soy amante del sofá. Mi affair (¿será por ello que

mi cámara parece odiarme?

) es con la silla de mi escritorio. Me pongo a trabajar delante del ordenador y me olvido de que existe algo llamado tiempo.

A pesar del ejercicio que pueda hacer, esas continuas horas sentada las noto. Me molestan la zona lumbar, los glúteos y las rodillas. Así que desde hace un tiempo decidí hacer algo para remediarlo.

Cada 50 minutos me levanto y hago 5

Saludos al Sol

, que es una secuencia que se realiza en yoga para calentar antes de la práctica. Algo sencillísimo y efectivo que puedes hacer tú.

Pero si no te va para nada lo de hacer un poco de yoga, te propongo la siguiente opción:

1) Pon la alarma de tu reloj para que suene dentro de 50 minutos.

2) Cuando suene la alarma te levantas y haces lo siguiente:

  • Das una vuelta andando por toda tu casa. 
  • 30 segundos moviendo los brazos en círculos.
  • Das otra vuelta a tu casa (o a la habitación si no quieres molestar a los demás) llevando las rodillas al pecho en cada paso (en plan soldado desfilando).
  • 15 sentadillas con una silla. Haces como que te vas a sentar en una silla pero justo cuando vas a tocar con el culete en el asiento te levantas (no vale aprovechar para ya quedarte ahí). En el calendario de ejercicio de este mes, que está más abajo, llevas un vídeo de ejemplo.
  • Estírate 3 veces y bosteza fuerte: brazos arriba, entrelazando los dedos y poniéndote de puntillas. Como si te acabaras de levantar de dormir y quieres estirar todo tu cuerpo.
  • Bebe medio vaso de agua. (Así además haces el Reto del agua)

Te aseguro que vas a notar la diferencia y no tardarás ni 5 minutos.

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